| Instituto Bíblico Del Aire : Dick Woodward | ||||||||||||||
|
|
|||||||||||||
Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares
En este estudio comenzamos nuestra reseña de los cinco libros de poesía del Antiguo Testamento: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares. Los libros de poesía se clasifican también como “los libros de sabiduría” o “los escritos”,para distinguirlos de los libros de la ley, de historia y de los profetas del Antiguo Testamento.
1 Y 2 Reyes, 1 y 2 Crónicas, Esdras-Nehemías y Ester
Dejamos los libros de Samuel y nos encontramos con los libros de 1 y 2 Reyes. Mientras estudiamos estos libros, preste atención a dos temas: (1) cómo Dios puso orden en Israel cuando este se apartó de Él en una terrible apostasía, y (2) la paciencia de Dios al tratar con algunos de sus reyes corruptos. Estos temas nos servirán como firmes asideros en nuestro ascenso a las alturas y al descender a las profundidades de estos notables libros del reino de la historia hebrea.
Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel y Daniel
Los libros proféticos son considerados la esencia del Antiguo Testamento, especialmente desde la perspectiva del Nuevo. En el Nuevo Testamento, Jesús se refiere al Antiguo Testamento como “la ley y los profetas” (Mateo 7:12; 22:40). La Ley son los primeros cinco libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Los profetas, es decir, los libros que vamos a estudiar ahora, comienzan con Isaías y abarcan hasta Malaquías.
Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías
Comenzamos ahora nuestra reseña de los últimos doce profetas, conocidos a veces como los Profetas Menores. Esta denominación simplemente significa que sus libros son más cortos que los libros proféticos que ya hemos estudiado. Dado que los últimos doce profetas escribieron más tarde en la historia hebrea, a veces se los conocía como los Profetas Posteriores. Los antiguos escribas mantenían a estos profetas posteriores en una unidad denominada “Los Doce”, porque los valoraban mucho y no querían perder a ninguno de ellos.