Imagina que vas a una reunión de oración a la que solo asisten unas pocas personas y todas llegan tarde. Lo más seguro es que no creerías que este pueda ser el comienzo de un avivamiento nacional. Sin embargo, Dios utilizó una reunión de oración como esa para dar inicio a un avivamiento hace ciento cincuenta años. ¿Quieres saber qué pasó? Entonces, no te pierdas este edificante episodio en Aviva Nuestros Corazones.