Los evolucionistas son simplones. ¡Es un hecho! Charles Darwin pensaba que la célula era casi tan simple como una gota de gelatina con un núcleo interior, y así los evolucionistas han sido simplones desde entonces…
Este libro ofrece evidencia única, principalmente científica, de la existencia de nuestro Creador. Cada página destaca ejemplos asombrosos de la increíble obra de Dios. Está organizado en 26 áreas temáticas diferentes y se nutre de más de 50 fuentes especializadas.