Fuimos puestos en esta tierra para vivir para la gloria de Dios. ¿Cómo lo hacemos exactamente? El secreto reside en nuestra conexión con el Espíritu Santo. Con nuestros propios esfuerzos, fracasaremos, pero con la fuerza del Señor, nuestras palabras y obras pueden glorificar a Dios. Descubre más con el pastor Jack en el episodio de hoy de Vida Real.